La comprensión del lenguaje
corporal y de la energía de los perros, es la manera que tienen de comunicarse
con nosotros y aunque a los humanos nos cueste mucho verlo, esta comunicación
se está produciendo constantemente entre nuestra mascota y nosotros. Como ya
vimos en un post anterior, la humanización de nuestras mascotas, o lo que es lo
mismo, el querer tratarlas como si fueran personas humanas con cuatro patas,
lejos de suponer una vida de felicidad y equilibrio para nuestras mascotas,
puede suponer la generación y el desarrollo de fobias.
En este caso, cuando hablamos de
las fobias de nuestras mascotas, es decir, los miedos que las inquietan y que
les hacen desarrollar comportamientos problemáticos como miedos o agresividad
frente a determinadas situaciones o personas, los estamos viendo, una vez más, como si fueran miedos o fobias humanas.