El problema que puede generar en nuestra mascota
este fenómeno que podemos llamar humanización, es decir, pensar que nuestra
mascota es una persona con disfraz de animal, es la generación de perros
infelices, asustadizos, agresivos, en definitiva, desequilibrados.
Debemos pensar si realmente estamos haciendo lo
correcto para que nuestra mascota sea feliz, y para llegar a entender si lo
estamos consiguiendo debemos ponernos a analizar la situación desde un punto de
vista canino.