Si volvemos a analizar la manera
en como viven y se relacionan los perros salvajes o los lobos en la naturaleza,
podemos observar como después de finalizar una cacería o al terminar de comer,
en ocasiones se producen juegos entre varios animales, donde se demuestran el
afecto y donde se puede observar cierta excitación entre los individuos. Pero
este comportamiento no suele durar mucho tiempo y sobre todo no se ven los
jadeos hiperactivos que podemos observar en algunos perros domésticos cuando
sus dueños llegan a casa después de un día de trabajo.
Por lo tanto, si cuando llegamos
a casa y nuestra mascota salta sobre nosotros y vemos que tiene un nivel de
excitación elevado y jadea, no debemos pensar que se alegra de vernos, sino que
está mostrando una energía o un comportamiento hiperactivo que en ningún caso
es saludable o natural en los perros.